CARTA A MI HIJO, FORMÁNDOSE EN LA BARRIGA DE LA MAMÁ
fecha: julio de 2007
Lugar: Urbanización Terraverde, Cali
Estado: incapacidad porque me
operaron de la nariz (tabique, cornetes y sinusitis).
Estoy aquí, es lunes, y estoy
incapacitado, debido a que como les dije anteriormente, me operaron de la
nariz. No me puedo mover mucho, porque corre el riesgo de que haya hemorragia,
por eso estoy aquí en el computador, viendo a ver si escribo algo, inspirado
por una cosa que quería hacer hace rato: escribirle una carta al hijo (o hija)
que nacerá pronto. Decirle unas cosas, unas palabras, unos consejos, ya que
ahora tengo tiempo, y tal vez después no lo tenga. Pero no estoy inspirado
todavía, vamos a ver cuándo sale. Aquí estoy oyendo un grupo que se llama The
Libertines, muy bacano; todavía no tenemos internet, de hecho juli está en este
preciso instante haciendo la vuelta en Telefónica, dejando una carta para que
vengan a la unidad e instalen un “strip”, que es como un adaptador para que se
pueda hacer la conexión de banda ancha aquí. Ojalá le vaya bien, y tengamos
pronto internet aquí. Saris tampoco está, está en Bogotá donde los abuelos paternos,
ayer estuvo en Zipaquirá, ha paseado bastante, ha ido a un sitio que se llama
Divercity, que es como una ciudad para niños, donde ellos trabajan, ganan
plata, hacen mercado, etc.
Por lo tanto estamos “solitos”
Juli y yo. Pero hemos estado súper quietos aquí en la casa, porque ella,
obviamente por el embarazo, está muy maluca y yo, por mi incapacidad, también
me toca. Entonces he estado aquí oyendo música, viendo Dvd, películas, tv, nada
raro. Hoy me vi Muy buenos Días, con jota Mario y Laura Acuña, muy chistoso. En
fin. Me imagino que viniera por ahí el
bebé y me preguntara “papi, qué estás oyendo?”. Sería una respuesta fácil, más
difícil cuando me pregunte por ejemplo por qué matan gente o por qué antes las
fotos eran blanco y negro y ahora son a color (como cuando Calvin le preguntó
al papá y lo corchó). Sería muy vergonzoso, pero bueno, los papás no tenemos la
respuesta a todo, y eso hay que tenerlo claro; si no sé algo, pues le diré que
no sé, y trataré de no inventarme tantas cosas y cuentos para explicarle,
aunque sé que en la práctica unos cuantos truquitos y trampitas no vendrían
nada mal. Así que si por ejemplo me pregunta cómo funciona el televisor,
todavía podré recurrir al viejo truco de decirle que hay unos muñequitos
pequeñitos cantando allá adentro.
Hoy estamos aproximadamente en la
11ª semana, y en 7 días tendremos que ir a la otra ecografía, la segunda, y ahí
tal vez podamos ver qué sexo tiene. En este momento nos inclinamos a que, si es
mujer, sea María Belén; si es hombre, que sea Emiliano o Emilio; el famoso y
respetado péndulo dice que será una María Belén; mi instinto y “orgullo” de
hombre dice que será un Emiliano. Ni idea, ya nos daremos cuenta. Será que ya
está escrito? Será que ya se sabe que vendrá con tales ojos, con tal criterio,
con X gusto por las matemáticas, por la historia, por el fútbol o por los
juegos de azar? Nunca lo sabremos, por eso decimos que los hijos son una
lotería.
Hablemos de la mamita por un
momento (cambié el CD a Arctic monkeys, grupo de Sheffield Inglaterra muy
bueno): Julita está por ahora muy maluquita, está vomitando, con muchas
náuseas, y bueno, es normal. Al principio no tenía nada raro, poco a poco se
empezó a maluquear, y a veces digamos que le caía bien el jugo de lulo, pero
después le caía mal, a veces le aprovecha la avena, a veces no, pero bueno,
todo el mundo nos dice que así es. Hay gente que le toca todos los 9 meses mal
(por ejemplo, a mi mamá le dio durísimo mi embarazo, o sea, yo le di durísimo,
pero que no oiga Bienestar Familiar). Hay veces que ella está al pelo y tiene
muchos ánimos de todo, pero otras veces no es así. Y claro, hablando con ella y
mi mamá, dicen que es por reacción a un cuerpo extraño que está creciendo
adentro. Es que claro, debe ser muy raro, el cuerpo con lo inteligente que es,
y que vea que poco a poco le va creciendo un inquilino, pues reacciona
rechazándolo, y después amoldándose a él. Y sí, no vamos aquí a comparar,
porque una cosa es el sentimiento del papá (en este caso yo) y otra cosa el de
la mamá (en este caso, juli). Yo ya lo quiero, o la quiero, pero porque sé que
es mi hijo (a), pero no por naturaleza. Lo quiero porque sé que es mío, porque
fue hecho con mucho amor, pero no hay un vínculo como el de la mamá, que de
plano hace quererlo automáticamente. Uno saber que tiene un niño adentro, debe
ser una sensación muy impresionante. A
veces quisiera sentir eso y que todas esas maluqueras de Juli se me pasaran a
mí, como para compensar, y ser yo el que vomita, pero bueno, eso no es posible.
Es que a las mujeres todo les
toca en mayor cuantía. Sí, el amor mamá hijo es el más grande que existe en el
mundo, pero también el sacrificio mamá hijo y el dolor “pre-durante-post” parto
también es el más grande que existe en el mundo. Para el papá todo es más
fácil, obviamente, no hay que negarlo, y uno se escuda diciendo que el parto de
los hombres es el cálculo renal, pero no creo que haya mayor dolor. Por eso
cuando nazca uno debe ponerse la camiseta y actuar, es lo mínimo que uno puede
hacer por la mamá. Cabe anotar que está espectacular y que cada vez lo estará
más. Ojalá para ese entonces hayamos conseguido una buena niñera, eso es lo que
esperamos. (Cambié el CD a Sasha y John Digweed en vivo).
DESPUÉS SEGUIRÁN LEYENDO LAS
CRÓNICAS DEL BEBÉ, que aunque no ha mostrado si es hombre o mujer, ya sabemos
que es súper inquieto, tiene 7 milímetros, 13 semanas y media (ya pasó las 9
semanas y media tan populares en canciones y películas.
Ya me voy familiarizando cada vez
más con la vida que hay adentro de la barriguita de juli, y a veces le hablo y
le pongo canciones con los audífonos (para que vaya educando el oído y no se
vaya al Lado Oscuro, jajajaj). Saludos a todossssss.
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